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Cómo acompaño

Cómo acompaño

Dos sillas, una hora y ninguna prisa.

Aquí te cuento cómo es esto por dentro, sin adornos: qué pasa en una conversación, cómo empieza un proceso y qué no vas a encontrar en este espacio.

Manos sosteniendo una taza de té

Una conversación

Empiezas por donde puedas. No por donde deberías.

Nos encontramos durante una hora. No hay un guion ni un formato. Yo escucho, y de vez en cuando te hago una pregunta que quizá te ayude a mirar lo que estás sintiendo desde otro lugar.

No hay tareas, ni ejercicios, ni conclusiones obligatorias. Tampoco hace falta que llegues con las ideas ordenadas: para eso hablamos.

No acompaño a las personas a salir de sus emociones. Las acompaño a regresar a sí mismas mientras las atraviesan.

Cómo es estar aquí

Tres cosas que sostienen cada encuentro.

01

Presencia

Estoy contigo, sin prisa y sin agenda. Una hora en la que nadie va a mirar el reloj por ti.

02

Escucha sin juicio

No vengo a corregirte ni a interpretarte. El silencio también tiene un lugar aquí.

03

Tu ritmo

No hay un tiempo correcto para comprender lo que sientes. El tuyo es el que vale.

Sillón junto a una lámpara encendida

Una conversación o un proceso

A veces basta una hora. A veces se abre un camino.

Hay quien necesita una sola conversación para poner en palabras algo que llevaba tiempo dando vueltas. Y hay quien, al terminar, siente el deseo de seguir.

Si es tu caso, definimos juntos un ritmo que se adapte a tu momento. Sin paquetes cerrados, sin permanencias y sin que tengas que decidirlo hoy.

Esto no es una meta a la que un día llegas. Es un camino: a veces avanzas con fuerza y a veces sientes que retrocediste. También eso es conocerte.

Con honestidad

Para que sepas dónde estás entrando.

Decirte con claridad lo que no es este espacio es parte de cuidarte. Y también lo que hace creíble todo lo demás.

Esto sí es

  • Un espacio de escucha y acompañamiento humano.
  • Un lugar donde hablar de lo que estás viviendo y ser escuchado con respeto.
  • Una hora para detenerte, sin tener que demostrar que puedes con todo.
  • Confidencial: lo que hablamos se queda entre nosotros.

Esto no es

  • Terapia psicológica ni un tratamiento de salud mental.
  • Un diagnóstico ni una indicación clínica.
  • Un servicio de atención en crisis.
  • Alguien que te diga qué decidir o cómo deberías sentirte.

Ofrezco una presencia humana y una escucha respetuosa y honesta. Si en algún momento siento que necesitas un apoyo diferente, también te lo voy a decir.

Lo práctico

La primera conversación dura una hora y tiene un valor de $70.000.

Te lo digo desde el principio para que no tengas que preguntarlo ni sentir que hay algo escondido. Si después decides continuar, acordamos juntos el ritmo y hablamos de lo práctico con la misma claridad.

Nos vemos por videollamada o hablamos por llamada de voz, como te sientas más cómodo. Algunas personas prefieren no tener una cámara enfrente, y está bien. En Bogotá también es posible encontrarnos presencialmente.

Cómo empieza

Tres pasos, y ninguno te compromete.

Me escribes

Con lo que tengas. No necesitas saber explicarlo ni tener un motivo lo bastante grave.

Conversamos brevemente

Para entender qué necesitas en este momento y si este espacio encaja contigo. Aquí te cuento también cómo funciona.

Acordamos una primera conversación

Si sientes que es para ti. Y si no, no pasa nada: escribirme no te obliga a nada.

La puerta está abierta

No acompaño a quien no quiere abrir la puerta. Acompaño con respeto a quien decide abrirla.

Si estas palabras resuenan contigo, este es un lugar para ti.

La primera conversación tiene un valor de $70.000. Respondo personalmente y escribir no te compromete a nada.

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